Hace mucho tiempo
escuchaba a dos ancianos decir que las palabras tienen un efecto mágico en las
personas y pueden animarlas o sumirlas en una profunda tristeza, creía que ellos se
confundían ya que tenía la suficiente edad para saber que la magia solo era un
efecto óptico o un producto de la imaginación.
Pasados mis 15 años
una publicación en redes sociales me hizo entender lo que los ancianos en aquel
tiempo querían dar a entender, una publicación en una famosa red social hizo
que, de alguna manera un pueblo pequeño se concentrara en los comentarios tan
grotescos de una señorita hacia otra, mensajes de apoyo, palabras obscenas y
muchas burlas ocasionaron que aquella joven muchacha no quisiera volver a ver
una publicación más en aquella red social.
Se trata de los
comentarios de una fotografía en donde avergonzaban a Claudia, una joven de grandes ojos, nariz alargada, la hacían de menos por sus rasgos físicos. La fotografía recibió tantos comentarios que la joven herida, ya no quería volver a sus redes sociales.
No sé si fue la
frustración de Karla, la muchacha que la avergonzó, el dolor de querer ser como ella o la desesperación que la obligó
a tomar medidas drásticas y publicar esa fotografía en las redes sociales,
escribiendo con palabras poco delicadas que tenía unos ojos feos y hacía burla de los mismos.
Todos los amigos de Claudia al
ver la cantidad de comentarios en esa fotografía se abocaron a ella y le
dijeron que podían ayudarla a contestar todas esas barbaridades que comentaban
en esa red social, ella sonrío y con la cabeza dijo no, al quedarse en un
silencio profundo suspiró (y recuerdo sus palabras como si fuera ayer) no vale
la pena rebajarse a ese nivel.
Todos preocupados y
enardecidos por la impotencia de no poder hacer nada dejaron las cosas así.
Pasado el tiempo, Claudia tuvo la oportunidad de tomar un trabajo como modelo de maquillaje, sus grandes ojos eran perfectos para los maquillajes artísticos promocionados por aquella marca. Por otra parte, al ver el éxito Claudia, Karla se molestó tanto que audicionó para el mismo trabajo, sin embargo fue rechazada por los organizadores por practicar en el pasado cyberbullying a Claudia.
Esta pequeña historia
es real y como este caso hay muchos día con día, se pierde el respeto a las personas, el
sentido de hermandad que hace muchos años existía.
Al referirme al ser amables con nuestras palabras explico que debemos cuidar lo que decimos, pensamos,
hablamos, sentimos y lo que muchas veces no analizamos como seres humanos.
Nos
dejamos llevar por nuestros instintos y olvidamos que hay personas que sienten,
lloran, piensan, analizan y ante todo que herimos o mejoramos su autoestima con
lo que les decimos.
Recordé entonces a
esos dos ancianos que platicaban en una banca de la Plaza Central una tarde de
abril; ellos explicaban la magia de las palabras como unos expertos que
habían vivido varios años.
Por otro lado me puse a a analizar el caso que llamó la
atención de muchos vecinos la ciudad y
llegué a la conclusión que las palabras que mencionó la señorita en su red social definía como era ella como
persona y ser humano y todos los sentimientos
negativos que guardaba en su interior.
También consideré que los padres influyen en el
comportamiento y en las palabras que emanan de la boca de sus hijos, ya que una
en casa se aprende encantar o desencantar con las palabras y definitivamente
esto no pasó en el mencionado caso.
En casa muchas veces nos preparan para soportar insultos y reclamos de gente que no conocemos o no se
han tomado el tiempo de tratarnos, hay una palabra, un valor importante que nos
define como humanos, el amor; y es así como deberíamos dirigirnos hacia las
demás personas.
Y
es que cuando nos referimos que seamos impecables con las palabras hablamos de
transmitir cosas buenas a las personas que nos redean, ser amables y tratarlos
bien.
Debemos de ser compasivos y comprensivos, contagiar con
nuestras palabras optimismo, cariño, sin juzgarlos y ser crueles con ellos.
Probablemente
nosotros nunca nos demos cuenta del buen resultado que producen las palabras en
la vida de los demás, pero seguramente cambiará el día y el ánimo de esas personas..
Quizá
omitiendo comentarios como hoy estoy más gorda, no me gusta la ropa que
trae puesta, debería de cubrirse los granitos con maquillaje y muchas
frases como esas mejoraremos nuestro entorno y muchos de los problemas que nos
afectan como sociedad hoy en día.
Sé
amable con tus palabras, di lo que a ti te gustaría escuchar, piensa en el
dolor de muchas personas a las que una palabra pueda cambiar su rumbo y su
vida.